La Asociación Taxistas de Capital (ATC) realizó este mediodía una radio abierta en Corrientes y Callao para reclamar por la crisis que atraviesa el sector. Durante la protesta, la entidad distribuyó folletos con cuatro puntos que describen la situación actual y exigió al gobierno de la Ciudad un conjunto de medidas urgentes.
El diagnóstico
Después de un año, cuando Uber desembarcó de la mano de Obama con el guiño aprobatorio del gobierno nacional de Mauricio Macri, la multinacional sigue trabajando a pesar de los reclamos y movilizaciones del gremio. La ausencia de controles del GCBA — que incluye remises truchos, combis y similares — se lo ha permitido. Son ilegales, clandestinos, violadores de la ley, pero siguen trabajando.
El costo de renovar una unidad se disparó por el aumento del precio de los autos, los impuestos, el mantenimiento y el GNC — que amenaza con alcanzar el precio de la nafta. La inflación del 41% en 2016 y más del 6% en los primeros tres meses de 2017 licúa los ingresos del sector y genera una caída brutal de la demanda. Los taxistas trabajan más horas para ganar menos.
A eso se suma la discriminación del taxi en el tránsito porteño: el Metrobús, los carriles exclusivos en avenidas, las limitaciones en autopistas y las bicisendas reducen cada vez más el espacio disponible para operar.
Los reclamos al gobierno
La ATC exige cuatro medidas concretas al gobierno de la Ciudad:
- Prohibición inmediata de Uber y plataformas similares
- Subsidio al GNC
- Eliminación o reducción sustancial de impuestos para la renovación de unidades
- Acceso sin limitaciones del taxi a los carriles exclusivos en avenidas, calles y autopistas

