Cuatro años de Macrismo dejaron al taxi porteño en su peor crisis histórica

Entre 2015 y 2019, el sector del taxi en Buenos Aires atravesó su período más crítico en décadas. La combinación de competencia desleal sin controles, tarifas atrasadas, costos en alza y pérdida masiva de empleo en blanco dejó al gremio en una situación que muchos comparan desfavorablemente con la crisis de 2001.

Los números de cuatro años

Los datos que dejó la gestión de Cambiemos — hoy Juntos por el Cambio — en el sector son contundentes:

  • Uber y Cabify operaron sin ningún tipo de control. Más de 60.000 autos de ambas plataformas compiten de manera desleal con el taxi legal.
  • La recaudación cayó entre un 50% y un 60%.
  • El GNC pasó de $3 a $20.
  • Las tasas para renovar la unidad en el Banco Ciudad llegaron al 70%, prácticamente impagables.
  • El sindicato que nuclea a los empleados en relación de dependencia perdió más de 13.000 afiliados. Un gran porcentaje de autos está parado.
  • El valor de las licencias alcanzó su mínimo histórico — por debajo incluso de la crisis de 2001 — y se consiguen por menos de u$s 1.000.
  • El canon que el gobierno exige para los cursos de las gestorías superará con el próximo aumento el valor de las licencias.
  • La implementación de las tablets implicaría un costo de $30.000 anuales o más, sin los cuales no se puede renovar la habilitación.

No hay memoria de una época peor para la actividad. Hoy el sector trabaja a destajo para subsistir. Renovar la unidad es directamente inalcanzable con los precios actuales de los autos y las tasas del Banco Ciudad.

¿Qué puede cambiar?

Si se confirman los resultados de las PASO, el candidato del Frente de Todos se manifestó en campaña en contra de la uberización de la economía:

[tweet @InfoTaxiAr — 22 de octubre de 2019]

Eso no significa que Uber vaya a irse del país el 10 de diciembre. Pero sí marca una orientación diferente. Lo que sí es seguro es que cuatro años más del mismo modelo habrían terminado con el sector tal como lo conocemos.

Si algo positivo dejaron estos cuatro años es el crecimiento de los taxistas autoconvocados — hoy agrupados en Taxistas Unidos, la organización más representativa de la actividad. Sin local para vender seguros ni dar cursos, pero con miles de taxistas dispuestos a seguir peleando.


Nota del autor: Este artículo refleja mi posición personal como taxista independiente. Los números citados surgen de la situación que vivimos a diario en la calle y de los datos que el propio sindicato reconoció públicamente. El gremio va a tener que seguir presionando en las calles independientemente de quién gobierne — eso no cambia. Lo que puede cambiar es si del otro lado hay un gobierno que escuche o uno que mire para otro lado.