Cepo al dólar: ¿Qué pasará con Uber, Cabify y las otras empresas de transporte?

El Banco Central (BCRA) anunció este martes una serie de cambios para endurecer el cepo cambiario y entre ellos informó que los consumos en dólares con tarjetas de crédito se computarán dentro del límite de 200 dólares mensuales que las personas pueden adquirir.

Estos consumos estarán alcanzados por el impuesto país (30% de recargo) y otro adicional de 35% a cuenta del pago del impuesto a las ganancias o bienes personales.

Para averiguar si esta medida afectará a las empresas de transporte tipo Uber, Cabify, Beat o Didi (que está por comenzar), consultamos a Marcelo Boeri, presidente de la Asociación Civil Taxistas Unidos.

—¿Tiene algún impacto la nueva medida del BCRA sobre el dólar en la operatoria de Uber y las otras empresas?

M.B.: Las nuevas restricciones contemplan un 35% de recargo al dólar ahorro y a los consumos con tarjeta de crédito en el exterior, que se suman al 30% del impuesto país ya vigente. En teoría, Uber y el resto de las empresas de transporte que no estén debidamente registradas en Argentina tendrían que ser alcanzadas con el 65% total, pero en la práctica sucede exactamente lo inverso. Tanto el pasajero —como el conductor y la empresa— evaden el gravamen impositivo. Al pasajero se le debitaría el recargo si el pago lo realiza con tarjeta de crédito, ya que computaría como consumo en el exterior, pero el pago se realiza en un 99% en efectivo. El conductor, en cambio, abona sus comisiones con tarjeta de crédito, pero está exento del impuesto y la restricción porque Uber tiene cuenta en Argentina, originada como artilugio en el inicio del cepo e impuesto país. El pago del «socio conductor» no se considera en el exterior, sino local. Por último, la empresa también debió, debe y debería ser alcanzada, pero gracias a una serie de maniobras logra sortear a la AFIP y el BCRA sin mayores complicaciones.

—¿Y cómo gira sus ganancias al exterior? Hasta donde sabemos la actividad que realiza Uber es ilegal; en Europa evade impuestos con la técnica denominada Sandwich Holandés. ¿A qué cuenta le pagan los conductores la comisión en nuestro país?

M.B.: A una cuenta —o pueden ser más— confeccionadas desde su rama Uber Eats, que sí cuenta con registro en nuestro país. Fugan el dinero de dos formas: mediante el proceso denominado «Sandwich Holandés» —paraíso fiscal → regalías por propiedad intelectual → transferencias entre filiales sin impuestos→ su ruta—, que es el método usado en Europa; o lo que es más común en Argentina y totalmente legal: el «contado con liqui». Una operación por la que un civil o una empresa se hace de títulos argentinos en pesos, los transfiere al exterior y allí los vende en dólares. Su conversión al dólar no respeta el valor nominal del título, pero estamos hablando de dinero en negro, fugado y libre no solo de restricciones sino de ganancias e IVA. Un negocio redondo. En resumen, esto no cambia en nada la realidad de la empresa ilegal ni el perjuicio al taxista.

—¿Cuál es el estado de las causas judiciales que llevó a cabo la asociación que usted preside?

M.B.: Nosotros hicimos una intimación legal a la AFIP para que investigue una posible evasión fiscal agravada de la empresa. La AFIP hizo lugar a ese pedido de investigación y determinó una deuda de $368.000.000. A partir de ahí nosotros no podemos hacer más nada: lo que tiene que hacer el organismo de control, una vez vencidos los plazos de intimación para que regularice la deuda, es iniciar los procesos judiciales para imputar a Uber por estos delitos, y no lo está haciendo. Hicimos la misma intimación legal a la AGIP, pero nunca respondieron. También hicimos una demanda en Comodoro Py por evasión fiscal agravada y, al día de la fecha, esa causa está cajoneada.