Easy Taxi, la empresa de pedido de taxis del gigante alemán Rocket Internet, dejó de operar en todos los mercados asiáticos y apuesta sus fichas a Sudamérica con la compra de la startup colombiana Tappsi.
La salida de Asia no sorprende. Easy Taxi fue abandonando el continente progresivamente: primero India en 2014, luego Pakistan, Taiwan, Hong Kong y Singapur en 2015. No pudo sostener su posición de pionera frente a competidoras locales como GrabTaxi y Uber, que opera de manera ilegal con su servicio UberX.
Con la adquisición de Tappsi, Rocket Internet busca consolidar su liderazgo regional. La fusión combinaría las bases de datos de ambas plataformas para superar los 25 millones de descargas y más de medio millón de conductores, lo que formaría un actor hasta seis veces más grande que Uber en la región.
Por ahora ambas compañías seguirán operando de manera independiente para no afectar la confianza de sus usuarios. Los cambios no serán inmediatos: primero explorarán las sinergias posibles y luego las anunciarán.

