La Unidad de Investigaciones Complejas Oeste, a cargo del fiscal de Cámara Martín Lapadú, obtuvo una nueva condena contra un conductor de Uber por uso indebido del espacio público y ejercicio ilegítimo de una actividad, conforme a los artículos 74 y 83 del Código Contravencional.
El condenado, identificado con las iniciales G.D.E., de 55 años, recibió en un juicio abreviado la pena de dos días de arresto y dos meses de inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo, ambas en suspenso. La condena fue homologada por la jueza titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 16.
Lapadú comprobó que G.D.E. había recibido pagos por cerca de $125.000 en concepto de viajes realizados durante 2016 como socio conductor de Uber, abonados a través de Payment SRL, una de las empresas financieras que la plataforma utilizaba para operar ilegalmente en Buenos Aires.
Para mantener la condena en suspenso, G.D.E. no puede usar la aplicación bajo ninguna circunstancia, debe fijar residencia e informar cualquier cambio a la fiscalía, y cumplir con todas las citaciones del juzgado.
El dato más llamativo surge de extrapolar la cifra: si los 5.000 conductores que Uber afirma tener en Buenos Aires percibieron ingresos similares, la plataforma habría captado alrededor de 600 millones de pesos durante 2016 — dinero que, según los taxistas, representa una pérdida directa para el sector por competencia desleal.

