Travis Kalanick renuncia definitivamente como CEO de Uber tras la presión de los inversores

Travis Kalanick dejó el cargo de CEO de Uber luego de que un grupo mayoritario de inversores le exigiera la renuncia inmediata mediante una carta titulada «Moviéndonos hacia adelante», en la que afirmaban que la empresa necesitaba un cambio de liderazgo urgente. Según el New York Times, la demanda llegó el martes pasado.

La salida de Kalanick cierra meses de escándalos que transformaron a Uber de caso de éxito de Silicon Valley en sinónimo de cultura corporativa tóxica.

El detonante

Todo comenzó a principios de año cuando la ingeniera Susan Fowler publicó en su blog personal una descripción detallada de su experiencia dentro de la compañía: machismo, discriminación y acoso sexual como práctica habitual. La publicación desató una investigación interna que derivó en el despido de 20 empleados. Poco después se viralizó un video en el que Kalanick insulta a un conductor de Uber que le reclama que sus políticas lo llevaron a la quiebra.

El historial

Los últimos escándalos fueron la gota que rebalsó el vaso, pero no fueron los primeros. El historial de Uber incluye:

  • En 2014, la empresa enfrentó acusaciones por reservar miles de viajes falsos a su competidor Lyft para reducir sus ingresos.
  • El ejecutivo Emil Michael planeó contratar investigadores privados para buscar información comprometedora sobre periodistas críticos y publicarla a través de periodistas pagos.
  • Google acusó a Uber de robar tecnología para su programa de autos autónomos, que terminó siendo un fracaso.
  • La empresa tuvo que pagar cifras millonarias a conductores por publicidad engañosa, al haber prometido ganancias falsas.
  • El hashtag #DeleteUber se viralizó después de que la compañía bajara precios durante una protesta de taxistas contra el veto inmigratorio de Trump. Casi medio millón de usuarios borraron la aplicación.
  • Se hizo público que Uber usaba una herramienta llamada Greyball para identificar y engañar a agentes de policía en ciudades donde operaba ilegalmente.
  • En Nueva York pagó decenas de millones de dólares a conductores después de admitir que los había pagado de menos durante dos años.
  • Un alto ejecutivo obtuvo el historial médico de una mujer violada por un conductor de Uber en India, supuestamente para desacreditar su testimonio. Eric Alexander fue despedido y la mujer demandó a la empresa por violar su privacidad.

La pregunta ahora es si la salida de Kalanick implica un cambio real de estrategia — la de operar sin respetar leyes, capturar mercados y luego presionar a los gobiernos para que adapten las normas — o si todo seguirá igual con otro nombre al frente.

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