El 12 de abril se cumple un año del inicio de operaciones de Uber en Buenos Aires. También es el primer aniversario de los Taxistas Autoconvocados, que nacieron ese mismo día en la esquina de Córdoba y Pellegrini. Un año después, el balance es duro.
Lo que pasó en 365 días
Los autos de Uber que circulan ilegalmente ya superan los 5.000 y siguen creciendo desde que la plataforma habilitó el pago en efectivo, lo que volvió ineficaz el bloqueo de tarjetas. El transporte ilegal en general — remises sin habilitación, combis truchas — supera los 10.000 vehículos. Los controles del gobierno son prácticamente inexistentes. A mediados del año pasado, tras varias manifestaciones, el gobierno realizó cinco o seis operativos y los cortó. En Chile, en el mismo período, el Ministerio de Transporte multó y retiró de circulación 1.366 autos que usaban aplicaciones ilegales.
La recaudación cayó un 40% respecto a 2015. La tarifa quedó atrasada frente a la inflación mientras el GNC, el valor de los autos y los repuestos no paran de subir. El valor de las licencias está en sus mínimos históricos — ese permiso que representa el retiro de miles de taxistas.
Para colmo, mientras el gobierno construye un carril preferencial en la 25 de Mayo para las combis, les saca a los taxis el acceso a avenidas importantes como Córdoba.
En Italia, la justicia falló a favor de los taxistas y le dio 10 días a Uber para cerrar sus operaciones en todo el país. Acá, la desidia sigue.
La convocatoria
La movilización de las entidades del 11 de abril fue cancelada. Los Taxistas Autoconvocados estarán el miércoles 12 a partir de las 10:30 en Rivadavia y Ayacucho para volantear y sumar voluntades, y marcharán a las 12 hacia el Obelisco.

